“Pinceladas”
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- Publicado en Viernes, 01 Marzo 2013 10:04
El empedrado pindio, hace dudar la empresa cuesta arriba, pero la curiosidad por saber que le espera, es más fuerte y se atreve. Una puerta cancel se abre y con disimulo, alcanza a escuchar un saludo de despedida y ver la mujer desconocida que sale a la calle y como por vergüenza por husmear, atina a decirle ¡buenos días!
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